Sura (capítulo) Al ankabút (La Araña), versos 1-7 (Parte:705)


En el Nombre de Dios 


La misericordia de Dios llene sus espíritus y la del profeta Mohamad Mustafa (la paz sea con él y sus descendientes).


 


Estimados oyentes les invitamos a que nos acompañen para que podamos aprovechar la luz del Corán, un libro divino, guía eterna, que junto a las palabras del gran profeta del Islam, nos ayuda a seguir por el mejor camino.


Primeramente, repasaremos las aleyas 1, 2 y 3 de la sura La Araña:


الم


 


Alm. (1:29)


أَحَسِبَ النَّاسُ أَن يُتْرَكُوا أَن يَقُولُوا آمَنَّا وَهُمْ لَا يُفْتَنُونَ


Piensan los hombres que se les dejará decir: ¡Creemos!, Sin ser probados? (2:29)


 


 


وَلَقَدْ فَتَنَّا الَّذِينَ مِن قَبْلِهِمْ فَلَيَعْلَمَنَّ اللَّهُ الَّذِينَ صَدَقُوا وَلَيَعْلَمَنَّ الْكَاذِبِينَ


Ya probamos a sus predecesores. Alá, sí, conoce perfectamente a los sinceros y conoce perfectamente a los que mienten. (3:29)


El nombre de esta sura, también al igual que algunas otras suras del sagrado Corán, corresponde al nombre de un animal. 29 suras en el Corán se inician con letras alfabéticas. Esta sura también se ha iniciado así. Anteriormente dijimos que estas letras pertenecen a un alfabeto misterioso y, en total, indican que el Corán, es decir, el milagro divino, se ha creado a partir de un alfabeto sencillo. Pues, recordamos que Dios pregunta a los opositores que si ellos pueden elaborar un libro al igual que El Corán y ofrecerlo a todo el mundo.


Las primeras aleyas de esta sura, recuerda una antigua tradición divina que abarca a todas las personas durante la historia. La tradición de la Prueba que esclarece las intenciones de las personas y permite que los proclamadores verdaderos sean reconocidos ante los mentirosos.


Siempre existen unas personas que se consideran creyentes verdaderos y piensan que, en cualquier condición, no abandonarán a Dios, pero cuando en el camino de su fe se enfrentan con algunas dificultades y problemas, muy fácilmente, pierden su fe. En este caso, se esclarece que estas personas no son como ellas pensaban.


Algunas personas también son dualistas. Ellas en su corazón no tienen fe pero como viven en una sociedad islámica, para mantener sus intereses mundanos, se presentan como creyentes y respetan las apariencias religiosas. El nefasto objetivo verdadero de este grupo también se esclarece cuando se enfrentan con un problema.


De estas aleyas aprendemos que


Primero: la fe no es solamente se manifiesta a través de la lengua y el lema sino durante las pruebas. El hombre tiene que mostrar su fe en la práctica y demostrar que está dispuesto a realizar cualquier sacrificio para mantener su fe.


Segundo: la prueba ha sido una de las tradiciones divinas que siempre se han dado durante la historia y cada persona se enfrenta a una prueba especial. El rico con su riqueza, el pobre con su pobreza, el poderoso con su poder y el débil con su debilidad e incapacidad.


Ahora escucharemos las aleyas 4 y 5 de la sura La Araña:


أَمْ حَسِبَ الَّذِينَ يَعْمَلُونَ السَّيِّئَاتِ أَن يَسْبِقُونَا سَاء مَا يَحْكُمُونَ


 


¿Piensan quienes obran mal que podrán escapar de Nosotros? ¡Qué mal juzgan! (4:29)


 


مَن كَانَ يَرْجُو لِقَاء اللَّهِ فَإِنَّ أَجَلَ اللَّهِ لَآتٍ وَهُوَ السَّمِيعُ الْعَلِيمُ


Quien cuente con encontrar a Alá, sepa que el plazo fijado por Alá vendrá ciertamente. Él es Quien todo lo oye, Quien todo lo sabe. (5:29)


A continuación de las aleyas anteriores que insistían en la tradición fija divina, es decir: la Prueba, estas aleyas hablan sobre dos grupos de la sociedad: los creyentes y los opositores. En una advertencia dirigida a los opositores dicen: ellos no tienen que pensar que pueden escapar del castigo divino y superar el poder de Dios. Su desobediencia ante Dios y su maltrato a los creyentes se registran en el dossier de sus actos y serán juzgados en el tribunal de la justicia divina. Por otra parte, los creyentes tienen que esforzarse mucho por obedecer a Dios y no deben dejar su fe debido a las presiones de los enemigos o los problemas, ya que, Dios es firme el día de la Resurrección. Aquel día, las realidades saldrán a flote y ellos se enfrentarán a una situación en la que no existe ningún límite entre ellos y su Creador y verán claramente lo justo.


De estas aleyas aprendemos que

Primero: cometer pecado y continuarlo deja influencias negativas en la visión de las personas y provoca que estas piensen mal de Dios y el sistema del universo.


Segundo: los pecadores no tienen que orgullecerse por el plazo que Dios les da, dado que las oportunidades se terminan y, de hecho, el día de la Resurrección llegará. Los creyentes también tienen que seguir siendo pacientes pues la promesa divina es algo seguro.


Ahora es momento de escuchar las aleyas 6 y 7 de la sura La Araña:


وَمَن جَاهَدَ فَإِنَّمَا يُجَاهِدُ لِنَفْسِهِ إِنَّ اللَّهَ لَغَنِيٌّ عَنِ الْعَالَمِينَ


Quien combate por Alá combate, en realidad, en provecho propio. Alá, ciertamente, puede prescindir de las criaturas. (6:29)


 


وَالَّذِينَ آمَنُوا وَعَمِلُوا الصَّالِحَاتِ لَنُكَفِّرَنَّ عَنْهُمْ سَيِّئَاتِهِمْ وَلَنَجْزِيَنَّهُمْ أَحْسَنَ الَّذِي كَانُوا يَعْمَلُونَ


A quienes hayan creído y obrado bien les borraremos, sí, sus malas obras y les retribuiremos, sí, con arreglo a sus mejores obras. (7:29)


Alguien que tiene fe no debe mantenerse aislado ni pasivo sino debe ser activo. Tiene que esforzarse por el crecimiento y progreso del Islam y de los musulmanes y, en caso necesario, luchar contra los enemigos de esta religión. Es natural que Dios no necesita a los creyentes y sus esfuerzos para el mantenimiento de la religión, pues, lo que ellos realizan es en su propio beneficio.

Mientras tanto, Dios ha prometido que estas personas gozarán de una bendición especial. Dios borrará sus malas obras al tiempo que retribuirá sus mejores obras.

De estas aleyas aprendemos que


Primero: el significado de la lucha en esta aleya no es la lucha con las armas ante los enemigos, sino que el objetivo de este mensaje es cualquier esfuerzo tanto en el camino del progreso de la persona como en la neutralización de los complots de los enemigos en los terrenos políticos, económicos y culturales. Todo esto es una lucha verdadera que conlleva a los musulmanes a gozar de muchos beneficios.


Segundo: si nos esforzamos en el camino divino, Dios perdonará nuestros errores y equivocaciones y responderá nuestros esfuerzos con un buen arreglo.


Queridos oyentes, finalizado el tiempo de nuestro programa de hoy, nos despedimos de todos ustedes hasta una nueva emisión y esperamos sus opiniones y propuestas al respecto.


IRIB español