La Oficina para la Mejora de la Nutrición Comunitaria del Ministerio de Salud de la República Islámica de Irán ha presentado un conjunto de recomendaciones nutricionales para el mes sagrado de Ramadán, en el que se enfatizó en el consumo de suficientes líquidos y el mantenimiento de un equilibrio en las comidas del iftar (comida con el que se rompe el ayuno) y el Sahar (la comida del alba previa al comienzo de un nuevo día de ayuno).
Según Pars Today, citando a la agencia de noticias Mehr, la Oficina para la Mejora de la Nutrición Comunitaria del Ministerio de Salud de la República Islámica de Irán, anunció que consumir suficiente agua entre el iftar y el sahar es de particular importancia, y el mejor momento para beber agua es, desde una hora después del iftar, hasta media hora antes del sahar. El agua, la leche, los zumos naturales de fruta y los jarabes bajos en azúcar, como las bebidas que contienen semillas mucilaginosas como el khakshir (semillas de descurainia sophia) y las semillas de albahaca, son opciones adecuadas para prevenir la deshidratación. Se deben evitar las bebidas azucaradas y altas en calorías.
No consumir alimentos grasos durante el sahar
Según estas recomendaciones, consumir sopas ligeras, ricas en verduras y cereales, durante el iftar, aportará agua y minerales al cuerpo. El consumo de alimentos líquidos como ash reshteh (sopa de fideos), halim (gachas de trigo con carne) o guisos sin grasa también ayudarán a mantener el equilibrio hídrico y mineral.
Asimismo, se deben evitar los alimentos ricos en grasas y sal, así como los fritos, ya que provocan sed y hambre a primera hora del día. Asimismo, no se recomienda el consumo excesivo de té durante el sahar, debido al aumento de la micción.
Elegir carbohidratos complejos, como pan integral, cereales integrales, legumbres, lentejas y judías durante el sahar, evitará la hipoglucemia y el hambre prematura. Los alimentos ricos en fibra, como las verduras, las frutas con piel, los frutos secos como las peras, las ciruelas y los higos, y los frutos secos como las almendras, también ayudan a sentirse saciado por más tiempo.
Limite los dulces durante el sahar
La oficina también recomendó limitar el consumo de dulces durante la comida del sahar, ya que los azúcares simples provocan fluctuaciones rápidas en el azúcar en sangre y hambre prematura. Es mejor consumir fruta entre el iftar y el sahar. En cuanto a la comida del iftar, también se recomienda consumir alimentos ligeros, como productos lácteos, pan, verduras y frutas, y se considera apropiado consumir leche caliente, gachas de avena o leche de arroz. Además, consumir de 3 a 5 dátiles durante el iftar es beneficioso para regular el azúcar en sangre, pero se debe evitar su consumo excesivo, al igual que con otros dulces. Según este informe, seguir una dieta variada y equilibrada, que incluya los cinco grupos principales de alimentos (pan y cereales, frutas, verduras, carne y legumbres, huevos, leche y productos lácteos) también es esencial durante el Ramadán.
Es importante saber que saltarse la comida del Sahar no solo no provoca pérdida de peso, sino que, debido a una caída brusca del azúcar en sangre, propicia comer en exceso durante el iftar y, en última instancia, subir de peso.